Texto:
Moisés Pinchevsky (moises@pinchevsky.com)
El 21 y 22 de octubre la Base Aérea Simón
Bolívar de Guayaquil será escenario de una exposición que
reunirá a los mejores modelistas del país. Algunos de ellos nos
hablan de esta afición.
El valiente Escuadrón
505 atacaba con fuerza todos los lunes y jueves. Sucedía entre
los años 1983 y 1987, cuando las batallas contra la rutina se
realizaban de manera espontánea en la antigua discoteca
Infinity, propiedad de Andrés Chiriboga, quien junto a Alfredo
Jurado y Jimmy Gálvez conformó este entusiasta grupo de amigos
cuya única misión era defender su gran afición por el modelismo.
Así se llama esta actividad que apunta a construir
reproducciones en miniatura de aviones, autos, barcos,
submarinos, tanques, helicópteros y otros vehículos, además de
escenas recreadas con personajes reales o de ficción.
“Nos hicimos llamar Escuadrón
505 porque Infinity quedaba en la avenida Víctor Emilio Estrada
505 (ciudadela Urdesa). Al principio éramos solo unos pocos que
nos juntábamos para trabajar en nuestros modelos o simplemente
para conversar sobre nuestro hobby”, indica Jimmy Gálvez.
“Pero en julio de 1987 conformamos el Club IPMS Ecuador
(International Plastic Modelers Society), sucursal local de esa
entidad fundada en Londres y hoy conformada por modelistas de
todo el mundo”, agrega el actual presidente de esa entidad, que
ahora se denomina IPMS Guayaquil.
El Club nació a raíz de una
publicación en el Paratodos, antiguo suplemento dominical de EL
UNIVERSO que abordó esta naciente tendencia en la ciudad e hizo
un llamado para que más personas con esta afición se sumen al
grupo. Así llegaron nuevos miembros como Cristian Villacreses y
Fernando Chino Jiménez, quienes junto a los primeros miembros
del antiguo Escuadrón 505 comenzaron a conformar un entusiasta
grupo que hoy congrega a 28 afiliados.
Lo pequeño es
divertido
¿Dónde radica la pasión que puede despertar este hobby entre sus
aficionados? Gálvez responde: “Lo principal está en el interés
que el aficionado le brinda a los detalles y la autenticidad. No
se trata simplemente de armar un vehículo que viene en una caja,
sino de averiguar cómo es el modelo en la vida real y adjuntarle
hasta el más mínimo detalle (muchos que no vienen en la caja)
para que el modelo quede exacto al original”.
Revistas especializadas,
Internet y observación directa ayudan a los modelistas a
reproducir tales detalles. “Por ejemplo, podemos comprar en
cualquier tienda un modelo de avión de la fuerza aérea de
Estados Unidos, pero el fabricante del modelo posiblemente no
produjo el mismo modelo con los colores de la fuerza aérea
ecuatoriana (aunque exista en la vida real). Entonces el
modelista debe estudiar cómo es la versión ecuatoriana para
agregarle las calcas (adhesivos) y pinturas de ese modelo. Y si
no consigue esos detalles deberá crearlos él mismo”, indica
Gálvez.
Concurso a nivel
nacional
Esta labor requiere de una gran
precisión del aficionado, la cual puede aprenderse más
fácilmente cuando el novato se reúne con expertos. Ese es uno de
los propósitos del Club: ayudar a quienes se inician en esta
actividad con información práctica, como los mejores sitios en
el país para conseguir modelos (las tiendas de juguetes o
Internet), qué países producen las mejores calcas (México,
Argentina, Estados Unidos y Reino Unido) o cómo pintar los
vehículos para crear efectos como óxido, nieve o envejecimiento.
Y es precisamente la pericia
para cuidar estos detalles la que será evaluada en el XXI
Concurso Nacional de Modelos Plásticos a Escala, que tendrá
lugar paralelamente a la exhibición organizada por el Club IPMS
Guayaquil el 21 y 22 de octubre en la Base Aérea Simón Bolívar
de Guayaquil.
Las inscripciones están abiertas para modelistas de todo el país,
es decir para aquellos que han descubierto esta inmensa pasión
que se esconde en lo pequeño.
Informes sobre el concurso y
el Club:
jimmyjgalvez@yahoo.com,
www.ipmsguayaquil.com.
Lo más apasionante del modelismo es
cuidar hasta el último detalle del vehículo o escena que se arma.
Allí radica el talento del aficionado a este pasatiempo”.
Jimmy Gálvez